Las limitaciones impuestas a las mujeres durante el franquismo

 

Esta publicación es la introducción de una serie de artículos dónde contaré cómo se desarrollaba la vida de las mujeres durante los duros y oscuros años de la guerra y la posguerra civil española.

Mi intención es aproximar a mis lectores al contexto político y social en el que se desarrollaba la vida de la protagonista de Hijas de la Bruma y sus contemporáneos. No tengo intención de realizar una tesis sobre el tema, pero si recordar una época de nuestra historia que supuso un gran retroceso en los derechos y libertades de todos los españoles y, de forma mucho más  llamativa, de las mujeres. Para ello me sirvo de las fuentes bibliográficas que utilicé durante la fase de documentación de la novela.

¿Te apuntas? Vamos allá.

LIMITACIONES EN LA EDUCACIÓN:

Ya desde el comienzo de la guerra, el bando sublevado inició una intensa labor de control sobre la educación. A parte de comenzar una implacable depuración sobre los profesionales docentes de todos los niveles académicos, proclamó una buena cantidad de decretos que comenzaron a marcar los principios por los que se iba a regir la educación en los años venideros, cuando aún no había concluido el conflicto nacional.

Las principales medidas se dirigieron a suprimir la coeducación. Los niños y las niñas dejaban de recibir clases en las mismas aulas; incluso se separaban, cuando se podía, los edificios dónde cada sexo recibía sus clases. A partir de aquí se procuró que los profesores varones impartieran clases a los chicos y las maestras a las chicas.

                          Aula de niños

 Otro punto importante sobre el que se actúo precozmente fue el plan de estudios que cada sexo debía recibir y los contenidos de los mismos.

A la Sección Femenina de la Falange  se le otorgó la misión de controlar y desarrollar la educación de las niñas españolas. Esta educación se basaba en los principios del nacionalcatolicismo desde el que se dirigió toda la formación de las futuras mujeres hacia el hogar y la maternidad. De esta forma se comenzaron a impartir asignaturas como Ciencia Doméstica, también llamada Hogar. En la formación de las niñas primaba la cocina, la costura y la puericultura. También se le daba mucha importancia a la educación física como garantía de salud de las futuras madres.

                            Aula de niñas
 

Muchas familias no daban importancia a la educación de sus hijas. Sólo se cuidaban de que se prepararan para el matrimonio y la maternidad, que era su principal “función” en la vida,  la única para la que “Dios las había creado”.

Estas medidas supusieron una desventaja formativa para las niñas, que las alejaría de oportunidades de desarrollarse cultural y laboralmente. Además hubo una larga época en la que estaba mal visto que las chicas tuvieran intereses intelectuales. Se decía que:

“Mujer que sabe latín, no tiene buen fin”

Más adelante se les permitió estudiar más allá de la educación secundaria y llegar a la Universidad ( solo a las que podían por posición social, eso sí), pero teniendo en cuenta que su profesión siempre sería su casa. La mayoría de las mujeres abandonaba su carrera o su trabajo cuando contraía matrimonio.

LIMITACIONES EN EL TRABAJO

Como hemos comentado, las limitaciones en la educación de las chicas, condicionaba sus oportunidades laborales.

Durante la guerra y  posguerra inmediata, ante la ausencia de hombres, las mujeres ocuparon muchos de sus puestos en fábricas e industrias, pero siempre teniendo en cuenta el carácter temporal de esos servicios. Su vuelta al hogar era cuestión de tiempo.

La situación de la mujer rural tenía sus propias características. Ellas debían encargarse de las tareas agrícolas y ganaderas, de criar a los hijos y/o hermanos menores y de todas las tareas domésticas, que en aquella época suponían largas y agotadoras jornadas. Todo esto hacía que les fuera imposible estudiar y tener oportunidades de mejorar sus condiciones de vida.

Mujeres canarias en los tomateros. Tomado de fotos históricas mujeres trabajadoras Cabildo de Gran Canaria

LIMITACIONES EN LA LEGISLACIÓN

El Régimen franquista promulgó toda una serie de leyes para situar a la mujer en el lugar que le correspondía según su visión de la sociedad.

A parte de la legislación educativa, otras leyes vinieron para atar bien en corto a las mujeres españolas. Para empezar, se derogan leyes en vigor durante la II República como las que permitían el aborto, el divorcio y el matrimonio civil. Así mismo se prohíben las prácticas anticonceptivas.

La patria potestad de las chicas pertenecía al padre de familia hasta los 25 años. Una mujer no podía abandonar la casa familiar antes de esta edad  sin autorización paterna si no era para casarse.  Hasta dos años después de la muerte de Franco, las mujeres necesitaban la autorización de su marido para poder trabajar. Además, muchas veces el sueldo de su mujer se lo entregaban a él en lugar de a ella.

EL PAPEL DE LA IGLESIA

Franco apoya gran parte de su proyecto educativo y social en la Iglesia, a la que otorga atribuciones en muchos aspectos de la vida de los españoles, como por ejemplo en la educación, las regulaciones morales y la censura cultural. De esta forma, el régimen pretendía controlar tanto la vida pública como la vida privada de la población.

La Iglesia pasó a influir, de forma contundente en las normas morales, sociales y culturales. Por ejemplo, los besos de los novios y los bailes agarrados estaban prohibidos. Existían unas normas de vestimenta adecuada “sin enseñar nada que pudiera incitar al pecado”.

Merece mención especial la educación respecto a la sexualidad promovida desde la Iglesia Católica y difundida por la Sección Femenina. El sexo estaba dirigido exclusivamente a la reproducción y el goce sexual era considerado pecado, sobre todo el goce femenino.

PARA TERMINAR

Durante la documentación para mi novela leí muchos textos y artículos en los que descubrí nuevos aspectos de lo que fue la vida de las mujeres durante el régimen franquista. Pero para mí, que no soy historiadora, la mejor fuente de información ha sido los testimonios de las mujeres cercanas que lo vivieron. Unas veces contaban sus recuerdos con cariño y nostalgia de la juventud ya pasada. Otras se adivinaba la rabia tras sus palabras Me fijé que en ocasiones no eran capaces de expresar sus propios sentimientos.

Educadas para reprimirse, para descuidarse a sí mismas en pos del cuidado de su marido y sus hijos, se convertirían en desconocidas para ellas mismas, incapaces de reconocer sus propias emociones, pues ya comenzaban a ahogarlas en cuanto percibían que no eran “adecuadas” para una mujer "católica y decente". Les imponían no solo lo que debían hacer, sino también lo que debían sentir. Y eso me parece lo más triste, el mayor daño que puedes hacer a alguien, no permitirle que se conozca y se respete a sí mismo tal y como es.

En próximos post seguiré profundizando en distintos aspectos de esta época.

 Espero que el artículo te haya resultado interesante.

 ¿Conocías todos estos detalles sobre la época franquista?

¿Cómo crees que influyeron en la vida cotidiana de las mujeres?

¿Crees que aún nos influyen?

¿En qué aspectos te gustaría que profundizara?

ESPERO TUS COMENTARIOS

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3 comentarios en «Las limitaciones impuestas a las mujeres durante el franquismo»

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